Gobierno Propio

La gobernabilidad dentro del territorio es lo que permite el ejercicio de los derechos indígenas, el fortalecimiento de la autonomía, la capacidad de autodeterminación y el  manejo de los asuntos internos acordes al querer colectivo del Pueblo Arhuaco, controlando y regulando las intervenciones de las instituciones externas que puedan afectar y debilitar la autonomía del Gobierno Propio.

El Gobierno propio con base a la ley de origen contempla orientar y administrar, hacer leyes, justicia, para ello se le entrega un poder, se le reconoce tradicionalmente, garantizando el control y la armonía en general, evitando fricciones entre los mismos miembros de la comunidad.  En el Pueblo Arhuaco, el poder es entregado entre todos y es legítimo, cuando hace un debido manejo de este, se está haciendo gobierno[1].

El poder político debe estar concentrado en un solo lugar a nivel tradicional para estar en acuerdo, debe ser orientado de manera permanente por los Mamu y así conservar el poder que le ha dado el Murunsama y su propia gente para que los represente.  Las autoridades Iku, se constituyen en ejecutores de los mandatos y orientaciones que emanan desde los ka’dukwu a través de los Mamu; también tienen como misión promulgar la cultura, mantener el control social y poner en marcha las decisiones sujetas  a estos Centros. La gobernabilidad dentro del territorio es lo que permite el ejercicio de los derechos indígenas, el fortalecimiento de la autonomía, la capacidad de autodeterminación y el  manejo de los asuntos internos acordes al querer colectivo del Pueblo Arhuaco, controlando y regulando las intervenciones de las instituciones externas que puedan afectar y debilitar la autonomía del Gobierno Propio.  Para el desarrollo del ejercicio de la autoridad es necesario que los Mamu regionales tengan una comunicación permanente con las cuatro Kunkurwas, para establecer los tiempos y compromisos tradicionales.  Así mismo recibir la orientación y recomendación de sus regiones.  El ejercicio del conocimiento tradicional es la base fundamental de nuestra identidad cultural, que junto al Territorio nos garantiza la vida como Iku, y regula la vida del Pueblo Arhuaco y su entorno.

Se reconoce un territorio indígena porque existe una identidad cultural con todos sus elementos y valores que definen al ser Iku, por lo tanto dentro de este territorio prevalecen estos principios y todo aquello que se realice en este medio debe ser acorde a la forma de vida que allí corresponde[2].

El análisis y la respectiva decisión sobre los temas trascendentales de interés colectivo y sobre las situaciones que afecten la gobernabilidad arhuaca y por ende ponga en riesgo a la población en general, se tomarán en el espacio de Gobierno tradicional con la representación y participación activa de las cuatro kunkurwas. 

[1] Acta de Asamblea General, Nabusimake, (agosto 15 al 30 del 2009)

[2] Acta Seykúmuke 10 al 18 de julio 2011

Dada la situación actual como es el crecimiento de la población, la defensa de la cultura y el territorio, que conllevan al aumento de compromisos, se hace necesario el fortalecimiento de la Directiva General y las autoridades para responder de manera oportuna y efectiva sobre los temas que nos atañen como Pueblo Arhuaco. En este sentido, se requiere la unidad de los Mamu, de las autoridades y de nuestra gente en general, para que de manera conjunta podamos darle solución a los problemas internos, las incidencias y amenazas externas.

Siguiendo el principio de lo colectivo, la unidad como una de las características del pueblo Arhuaco para la permanencia de la cultura y la defensa del territorio, es deber de las autoridades en general y los Mamu promover la consolidación del pueblo Arhuaco independientemente de la expansión del territorio y aumento de la población. Por esto únicamente se tendrá una administración, en cabeza de la Directiva General ampliada, que cohesione al pueblo Arhuaco sin importar su ubicación geográfica[1].

En este sentido, para la constitución de nuevas autoridades y nuevos pueblos se tendrán en cuenta los siguientes criterios: será analizado por la Directiva y las autoridades internas en los espacios de gobierno y consultado a nivel tradicional, será determinante el número de familias y personas que habiten la zona, dependiendo del grado de entendimiento y organización del lugar que realice dicha solicitud.

La Confederación Indígena Tayrona CIT, con reconocimiento a nivel nacional, es la estructura organizativa y política que representa al Pueblo Arhuaco, está figura está liderada por las autoridades en cabeza de la Directiva General, por lo tanto, todos los temas internos y externos deben estar sujetos a las directrices que ha emitido el gobierno propio, con base a la Ley de Origen. 

AUTONOMÍA

La Autonomía se entiende como ausencia de dependencia, intervenciones ajenas y presiones que impiden cumplir con los mandatos propios. En otras palabras, es la capacidad que posee un pueblo de tomar decisiones sin intervención ajena. Un Gobierno con autonomía es aquel que tiene la suficiencia de resolver todos los asuntos internos, tomando las decisiones acertadas; en nuestro caso, que reafirmen la permanencia cultural, la unidad y la armonía, afianzando los derechos fundamentales colectivos como son el territorio y el gobierno propio.

La autonomía es una categoría de Gobierno que se ejerce dentro de un territorio demarcado y reconocido, donde rigen las leyes propias, donde se toman las decisiones, existe el razonamiento, discernimiento y valores culturales. La autonomía no se puede desvirtuar para reprimir a nuestra propia gente; la autonomía respeta, defiende y es para gobernar con igualdad y comprensión orientando todo hacia el interés colectivo[2].

En este sentido, con el fin de mantener y fortalecer la unidad del pueblo Arhuaco, es compromiso de las autoridades integrar a toda la población para que haga parte de los procesos internos. Es decir, vinculando a nuestra gente a la participación de manera activa en espacios de reflexión, análisis y decisión de asuntos propios del pueblo Arhuaco, sin distinción de pensamientos o ideas.

Así mismo, el ejercicio de la autonomía de nuestro gobierno para el relacionamiento con la vida Nacional y el mundo externo, estará encaminado al fortalecimiento de los intereses y atención de las realidades del Pueblo Iku, sin desconocer que hemos adoptado sistemas no propios, donde el Estado en reconocimiento de su obligación constitucional ha generado efectos como la atención de salud y de educación.  Es entendible y justo que El Estado garantice  el sostenimiento de la salud, la educación; que asigne recursos para la recuperación del territorio y que siga pagando a los municipios el impuesto predial correspondiente a los territorios de resguardo; esto en cumplimiento de los mandatos constitucionales. Depender más allá, no da margen para hablar de autonomía. 

Ahora bien, teniendo en cuenta la realidad existente de relacionamiento con  la vida nacional, los mandatos constitucionales  adoptados en nuestro medio como educación, salud, Sistema General de Participación deben ser para afianzar los derechos indígenas y no para condicionar la autonomía y el gobierno propio. Es decir, el gobierno propio debe tener la capacidad de decidir sobre los temas mencionados anteriormente de acuerdo a la realidad propia.

En este sentido la asignación de recursos de origen nacional e internacional y la gestión de los mismos deben ser para encaminar procesos de fortalecimiento y de esta manera sentar bases que permitan consolidar y afianzar los intereses colectivos como es el reconocimiento real y la recuperación del territorio, la implementación de programas  para el desarrollo económico propio, igual que otros temas de derechos adoptados a nuestro medio como es la educación y la salud. Nuestras proyecciones deben estar orientadas a responder de manera permanente y oportuna a las dinámicas propias, buscando en todo momento que nuestros asuntos sean resueltos de manera autónoma y no caer en la dependencia que conlleva al debilitamiento de la autonomía, gobierno propio y la cultura.

SISTEMA DE GOBIERNO ARHUACO

Nuestra Ley de Origen emana una orden de Gobierno tradicional representado en Murunsama, Ka’dukwu, Kunkurwa y kunsamu. esta forma de gobierno interpretado por los Mamu, quienes basados en los principios y fundamentos culturales, orientan, asesoran y dan las recomendaciones pertinentes para su aplicación y desarrollo por el Órgano político y administrativo que representa al Pueblo Arhuaco. Este órgano comprende; La Asamblea, Directiva General Ampliada, Autoridades Centrales de Nabusímuke, Autoridades de cada Centro, Autoridades Regionales y Autoridades Mayores.  Las funciones de estas instancias se sustentan en lo establecido en la Ley propia. Este órgano político tiene por principio ejercer de manera unificada, coordinada y articulada la materialización de sus acciones dentro del territorio arhuaco. 

Estas categorías de gobierno interno, son figuras que se han adoptado para responder a la realidad cultural y procesos organizativos internos. Es decir, la ejecución y materialización de estas directrices reflejado en lo político y organizativo, fundamentado en la Ley de Origen.  Es responsabilidad y compromiso de este sistema de gobierno mantener y perpetuar los valores centrales del pueblo arhuaco, como son: el territorio, es donde se reproduce y desarrolla la cultura; gobierno propio, es lo que garantiza la identidad cultural y le da el reconocimiento a un territorio; la autonomía, es la capacidad de un gobierno para dirigir su propio destino; la unidad,  como un valor de vida que aumenta la fortaleza, soporta la cultura y nos caracteriza como pueblo. Es de aclarar que estas figuras se han adoptado inspirados en sistemas de gobierno externo con el fin de responder a los procesos organizativos y la realidad propia.

[1] Acta reunión general Gun Aruwun Junio 25 al 31 del 2010 

[2]Acta Nabusímake Agosto de 1.982

La gobernabilidad dentro del territorio es lo que permite el ejercicio de los derechos indígenas, el fortalecimiento de la autonomía, la capacidad de autodeterminación y el  manejo de los asuntos internos acordes al querer colectivo del Pueblo Arhuaco, controlando y regulando las intervenciones de las instituciones externas que puedan afectar y debilitar la autonomía del Gobierno Propio.