Identidad y Cultura Propia

El ser indígena se evidencia a través del pensamiento, del cumplimiento de las normas ancestrales, la lengua, el vestido, las practicas ancestrales de producción, los usos y costumbres, la transmisión del conocimiento de generación en generación, la relación indígena con la naturaleza.

Para la permanencia de la identidad cultural dentro del territorio ancestral, es necesario realizar de manera permanente el ejercicio espiritual para instalar el ánugwe iku, para que este no se retire y se devuelva a su lugar de origen (azakusiku), y que en su lugar no se posesionen otros pensamientos o espíritus, es decir, el ánugwe bunachu.  Se desprende de allí la idea de que si no estamos ubicados dentro de la espiritualidad y pensamiento iku, no podemos razonar como iku. Luego si lo que se busca es el fortalecimiento y la permanencia de la cultura, se debe asegurar primero que estemos ubicados dentro de nuestra propia visión, a la hora de delinear el camino a seguir.

Es un hecho indiscutible que para el emprendimiento de cualquier actividad, máxima si involucra una colectividad, es fundamental la motivación que tengan los participantes en dicha actividad. La motivación está ligada al entendimiento y la convicción frente a la actividad a desarrollar. La tradición nos enseña que el mundo antes de materializarse existió en ánugwe y, bajo esa misma lógica, a la hora de emprender una actividad debemos primero elaborarla en ánugwe. Ahora bien, el entendimiento, la convicción y la motivación en general, forman parte del ánugwe de la persona, estos influyen en la inclinación que tiene la persona hacia determinados comportamientos y actitudes.

Para el pueblo Arhuaco la vida se fundamenta en la Ley de Origen, que se expresa en el conocimiento tradicional orientado por los Mamus y en la vivencia del ser Arhuaco, consiste en un orden establecido desde la materialización del universo y la vida humana vigente hasta nuestros días y perdurable en el tiempo. Este orden natural no se puede variar, de lo contrario se pondría en peligro nuestra existencia y la del universo.

Ese orden tiene una manifestación espiritual y física, por lo tanto debemos conservar y llevar las leyes establecidas por los padres espirituales. Este conocimiento o modelo original es el que tenemos que cumplir realizando los saneamientos y pagamentos para poder subsistir, si desconocemos las leyes establecidas nos encontramos en constante riesgo.

De acuerdo con este planteamiento las enfermedades y problemas se originan o se producen por el incumplimiento o violación de la Ley de origen. Es por esto que como indígenas tenemos la responsabilidad de realizar y llevar a cabo los requisitos tradicionales que manda la Ley de Origen para estar en armonía con la madre naturaleza, con nosotros mismos y el resto de la sociedad. El no cumplimiento de estos pasos de la vida indígena causa desequilibrio, lo cual se previene y se cura cumpliendo con las normas propias.  El cumplimiento de la Ley de Origen es la base fundamental para un sistema de salud propio en el Territorio Arhuaco, puesto que nuestra realidad cultural exige soluciones que estén de acuerdo con nuestra concepción de vida.

Nuestra misión es seguir existiendo y manteniendo una permanente relación con los padres espirituales y la Madre Naturaleza bajo los principios tradicionales. Por esto el territorio ancestral de la Sierra Nevada, se constituye en la base fundamental para nuestra existencia y la del mundo, por esto la importancia de un territorio ancestral donde se ejerce el gobierno propio, para garantizar la armonía y la buena salud de manera autónoma.

En el territorio se encuentra todo el conocimiento tradicional que garantiza la salud y por consiguiente la vida, por esto es nuestro deber conservar y proteger los lugares de importancia tradicional donde se realizan los pagamentos, los espacios donde encontramos los elementos y materiales de uso y manejo tradicional para este mismo fin como son los picos nevados, lagunas, humedales, ríos, quebradas, cerros grandes y pequeños, arboles, plantas, minerales y otros, al igual que las áreas indicadas para la producción alimentaria.


El ser indígena se evidencia a través del pensamiento, del cumplimiento de las normas ancestrales, la lengua, el vestido, las practicas ancestrales de producción, los usos y costumbres, la transmisión del conocimiento de generación en generación, la relación indígena con la naturaleza.