Territorio y Medio Ambiente

La tierra es madre, es el espacio donde se nace, crece y se reproduce; contiene códigos de vida y manejo del territorio, representado en sitios sagrados que armonizan y equilibran las acciones espirituales y materiales en el universo.

El Territorio es un ser viviente y hace referencia al espacio espiritual y físico donde se desarrolla la cultura, el conocimiento, las relaciones sociales, culturales y espirituales, que constituyen el fundamento de la permanencia como pueblos. Es el elemento sagrado concedido por los padres espirituales, donde se origina la vida, se fundamentan y se sustentan las vivencias y convivencias, los pensamientos, las sabidurías, y la existencia de todos los seres. Es en donde se interpreta la Ley de origen para lograr la armonía y el equilibrio entre los humanos, la naturaleza y el Universo en general. El territorio es la identidad misma y representa la formación de la persona para fortalecer los sentidos de pertenencia y arraigo cultural.   El territorio es la madre tierra y contiene la vida.  Para el Pueblo Iku el territorio es permanencia de la identidad cultural, nos permite el desarrollo entre lo material y lo espiritual. Lo espiritual es un tejido de relaciones vitales de todos los seres con el territorio y con él se sostiene el equilibrio de dichas relaciones. Cuando hablamos de Territorio no sólo nos referimos al suelo, a la superficie; sino a todo el conjunto que lo compone, como es el espacio aéreo y el subsuelo, ya que contienen otros niveles de vida. Por esto, es para nosotros la base fundamental para la consolidación sociopolítica-organizativa del Pueblo Arhuaco.  Por ello, el Territorio para el Pueblo Arhuaco es el elemento principal que mantiene un orden en nuestra existencia, en él se establecen las leyes que nos rigen. El Territorio es un código, es el espacio que contiene la normatividad que permite a cada elemento de la naturaleza existir y que garantiza la permanencia de la vida. Con el conocimiento de las normas contenidas en el Territorio se establece su uso y manejo.

 

LÍNEA NEGRA O LINEA DIVISORIA

La Línea Negra o Línea Divisoria, son hitos geográficos sagrados ubicados en diferentes áreas limítrofes al territorio de la Sierra Nevada. Entre estos sitios existe una conexión mutua como la del agua con los picos nevados y demás accidentes geográficos y el mar, las lagunas glaciares y las lagunas costeras, nacimientos de agua en los páramos y las desembocaduras de los ríos; de tal manera que entre todos conforman una red; el flujo de relaciones permanentes es lo que le da vida y esencia al Territorio y nuestra misión es mantener activas las conexiones de esa red. Este orden natural articula y determina de manera específica los diversos aspectos de la vida ambiental, cultural, política, social y económica de la Sierra Nevada y el mundo. La “Línea Negra” recibe su propia denominación en cada una de nuestras lenguas, así como los puntos que la componen, y en esa denominación se encuentra el significado y el sentido que cada uno de los “sitios” representa, como función espacial relativa a todo el resto del territorio y como “puntos” de conexión energética con el resto del Universo. En este sentido no debe entenderse la demarcación de la línea Negra como frontera sino que es un concepto universal y que se ha utilizado para señalar físicamente ni más allá, ni más acá, el territorio ancestral

La tierra es madre, es el espacio donde se nace, crece y se reproduce; contiene códigos de vida y manejo del territorio, representado en sitios sagrados que armonizan y equilibran las acciones espirituales y materiales en el universo.